La Fantasía del Vals

El Vals se remonta a los bailes folclóricos de Baviera, hace unos 400 años, pero no se introdujo en la “sociedad” hasta 1812, cuando hizo su aparición en los salones de baile ingleses. En el siglo XVI, se bailaba simplemente como una danza circular llamada Volte. En la mayoría de los libros de historia de la danza, se suele afirmar que la Volte hizo su primera aparición en el extranjero en Italia, y más tarde en Francia y Alemania.

En aquellos primeros tiempos, el Vals tenía bastantes nombres diferentes. Algunos de estos nombres eran Galop, Redowa, Boston y Hop Waltz. Cuando el vals se introdujo en los salones de baile de todo el mundo a principios del siglo XIX, fue recibido con indignación. La gente se escandalizaba al ver a un hombre bailando con la mano en la cintura de una dama (ya que ninguna joven doncella se atrevería a hacerlo) y, por tanto, el vals se consideraba un baile perverso. El vals no se popularizó entre la clase media europea hasta la primera década del siglo XX. Hasta entonces, era coto exclusivo de la aristocracia. En Estados Unidos, donde no existía una casta de sangre azul, ya era bailado por la población en 1840. Inmediatamente después de su introducción en este país, el Vals se convirtió en uno de los bailes más populares. Era tan popular que sobrevivió a la “revolución del ragtime”.

Con la llegada del ragtime en 1910, el Vals perdió popularidad ante los muchos bailes de pasos "caminando" o marcados de aquella época. Los bailarines que no dominaban las técnicas y los giros del vals aprendieron rápidamente los patrones de caminata simples, lo que dio lugar a la fiebre del ragtime y al nacimiento del Foxtrot. A finales del siglo XIX, los compositores escribían valses a un tempo más lento que el del estilo vienés original. El paso de caja, típico del Vals estilo americano, se enseñaba ya en la década de 1880, y un vals aún más lento se popularizó a comienzos de los años 20. Como resultado, existen tres tempos distintos: el Vals Vienés (rápido), el Vals Medio y el Vals lento (los dos últimos son de invención americana). El Vals es un baile progresivo y de giros, con figuras diseñadas tanto para grandes pistas de baile como para espacios más reducidos. El uso de balanceo, elevación y caída realza el estilo suave y ondulado del Vals. Como estilo muy tradicional, bailar un Vals hace que uno se sienta como príncipe o princesa en un gran baile.

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